Silvina, ha regresado a las Pasarelas este año con más fuerza que nunca. A sus más de 40 años, ha demostrado que la edad no es un obstáculo para seguir destacando en el mundo de la moda. Recientemente, participó en el prestigioso evento Modavision en Madrid, donde se premia al "mejor diseñador del mundo". Luciò prendas de distintos diseñadores del mundo y de la Argentina Clementina Pereyra que logro el tercer lugar.
La modelo y amazona nos cuenta su experiencia en las pasarelas de Europa y cómo la disciplina ecuestre inspira su regreso al mundo de la moda.
Silvina, ¿qué fue lo que te motivó a regresar a las pasarelas después de todos estos años?
Mi principal motivación fue la convicción. Creo firmemente que podemos vencer nuestras propias limitaciones y derribar las barreras que, a veces, nuestra propia mente crea. Regresé porque quiero inspirar a otras mujeres a hacer lo mismo: a atreverse y a creer en ellas mismas.
¿Cómo comparas tu experiencia actual en la moda con la de tus años más jóvenes?
Es muy diferente. A medida que creces y maduras, empiezas a disfrutar de lo que haces desde otra perspectiva. Hoy saboreo cada momento. Sin embargo, la adrenalina de subirte a la pasarela es inigualable; no importa cuántos años pasen ni cuál sea la pista, esa emoción intensa siempre te invade y es maravillosa.
Hablemos de tu paso por Europa. ¿Cómo fue la experiencia de participar en un evento tan prestigioso como Modavisión en Madrid?
Fue algo fantástico, casi como un cuento de hadas. Más allá del escenario imponente, lo que más valoro es la calidez humana: compartir con modelos y diseñadores de todo el mundo, las maquilladoras, los estilistas... Fue un intercambio cultural increíble a través del diseño. De repente, encontrarte en medio de toda esa producción fue mágico. Sin duda, lo repetiría mil veces más.
¿Cuál crees que es el papel de las modelos mayores de 40 años en la industria de la moda actual?
Creo que la belleza no tiene edad. Hoy en día, afortunadamente, podemos ver modelos adultas —incluso de 80 años— luciendo su frescura y talento en las pasarelas. Todo es una cuestión de actitud; de llevar tus años y tu vida con orgullo. Es fundamental reeducar la mirada de la industria y de la sociedad: podemos lucir maravillosas en cualquier etapa de la vida.
¿Cómo te preparaste física y mentalmente para este regreso?
Si bien apuesto a la preparación física, creo que lo más importante ocurre adentro. Es vital creer en uno mismo primero, empoderarse y sentirse bien internamente para poder brillar y que los demás también lo vean. He trabajado mucho en crear ese magnetismo personal, porque cuando vos crees en vos misma, logras que la gente también lo haga.
Mirando hacia el futuro, ¿cuáles son tus objetivos en el mundo del modelaje?
Mi objetivo es trascender. No quiero que la gente me conozca solo por mi cuerpo o mi rostro, sino por el mensaje que llevo: el de animarse a salir a la vida y construir sueños. Quiero mostrar mi estilo y mis ganas, y que eso inspire a quien me vea a perseguir sus propias metas.
Haciendo un balance personal, ¿hay algo que harías diferente en tu carrera?
Quizás sí. A veces, al momento de formar una familia, una tiende a dejarse de lado. Nos enseñaron culturalmente que los hijos y el esposo están primero, y a veces te olvidas de que también sos una mujer con sueños propios. Hoy, mirando hacia atrás, me hubiera gustado ser un poco más "egoísta" —en el buen sentido de la palabra— con respecto a mi realización personal y no haber pausado tanto mi carrera.
Por último, ¿qué te inspira y te mantiene motivada hoy en día?
Me inspira verme y sentirme mejor cada vez que subo a una pasarela. Me motiva sentirme auténtica y libre. Es una sensación muy parecida a la que tengo cuando practico equitación: esa conexión y esa libertad al montar son mi motor. El amor propio y la pasión por lo que hago son mi mayor inspiración.
EDITORIAL MODA LUXUS
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